Abrecabezas es el blog del Grupo Sámara. Aquí escriben los socios de las seis empresas que lo forman.
El objetivo de Abrecabezas es instalar nuevos temas de conversación acerca de las comunicaciones y el marketing, destacando las prácticas creativas, revisando las tendencias internacionales y viendo cómo está Chile en el contexto global.
Enviado por Juanpi Garciaelsábado, 24enero, 2009a las15:08
Nicolas Sarkozy lo ha hecho de nuevo. Tomando una decisión inédita ha inyectado $600 millones de euros (casi $800 millones de dólares) a la industria de diarios francesa.
Adicionalmente, ha prometido que cada joven de 18 años de edad va a poder tener una suscripción gratis a un diario a elección por un año.
Según informa The Guardian, la industria de diarios francesa es una de las más débiles en cuanto a rendimiento económico, debido a una serie de problemas estructurales, de distribución y a sindicatos sumamente poderosos.
Y si esto fuera poco, prometió aumentar al doble los ingresos publicitarios de los diarios de avisos provenientes del Estado.
Los diarios en Francia han venido perdiendo credibilidad debido a rumores que incluso dicen que los políticos pueden reescribir las entrevistas que les hacen antes de ser publicadas, y que muchos de los propietarios de medios son grandes amigos de Sarkozy.
Con estas medidas, la independencia de los diarios en Francia puede ser un tema del pasado.
En mi opinión, este tipo de medidas no tiene ninguna diferencia con las medidas que han tomados nuestros vecinos del sector. Duramente se ha criticado a Evo Morales por querer tener su diario, a los Kirchner por tratar de comprar otros más, y ni que hablar de Chávez.
En otra jugada increíble, Sarkozy ha decidido limitar la cantidad de spots en TV, y en un plan gradual espera que para el 2011 no existan spots en el prime time, eliminando del mapa una industria de más de $700 millones de dólares. Según él, con eso la audiencia podrá liberarse de la tiranía del ratingy los franceses podrán disfrutar de una televisón de buena calidad.
El 2009 nos está trayendo cambios más allá de lo que nunca hubiéramos podido esperar.
Al parecer, para informarse en Francia, en el futuro habrá que ver medios de otros países...
Prime time: Horario de máxima audiencia televisiva,
y por ende, la franja que reporta más ganancias a la estación por conceptos
de publicidad.
El caso del Seattle Post Intelligencer es aún más dramático, ya que en sólo 60 días se sabrá el futuro de esta empresa que tiene 146 años en el mercado.
El dramático discurso del Gerente de la empresa fue grabado en video y está disponible aqui:
Fuente: http://seattlepi.nwsource.com/
En Chile no se ha anunciado grandes cambios en las empresas periodísticas, si bien se ha sabido de ajustes de costos y de personas como para enfrentar mejor el 2009.
Para mi, la gran interrogante es si el modelo de negocio híbrido que tenemos en Chile, (en que la publicidad tiene dos grandes fuentes de ingresos, los avisos en el diario y los avisos en las revistas de papel de calidad) va a poder seguir subsistiendo.
Las revistas de los diarios de referencia de nuestro mercado han visto mermados sus avisos de manera dramática en estas últimas semanas, lo que se une a la baja estacional natural que se produce en verano.
Una gran interrogante que me surge, es si las agencias de publicidad están atentas y preguntándose como van a flexibilizar su modelo de negocio que depende directamente del negocio de los medios tradicionales.
La alerta está planteada: el modelo publicitario de los "mass media" parece entrar en una etapa de declive severo...
Enviado por Juanpi Garciaellunes, 08diciembre, 2008a las21:55
Desde su nacimiento, uno de los mayores éxitos de la industria de los diarios ha sido la capacidad de readaptarse y sobrevivir, pese al surgimiento de nuevos medios como la radio, la televisión, el cable, los medios gratuitos y ahora Internet.
Si bien la baja de lectoría a nivel mundial es un
hecho irrefutable y que se arrastra desde antes que naciera Internet, la
llegada de esta tecnología se ve más amenazante por dos
razones.
La primera, porque mientras los anchos de banda no
permitan que Internet sea un medio verdaderamente multimedial, seguirá siendo mayoritariamente un medio de lectura.
La segunda, porque la mayoría de los diarios no han
sabido determinar si Internet es para ellos una amenaza o una oportunidad. De hecho, un reflejo de esta ambivalencia es el nuevo portal de La Tercera y su avalancha de marcas relacionadas, que tiende a saturar al usuario.
Es muy interesante la propuesta de La Tercera de ir cambiando su posicionamiento hacia un ámbito multimedial, tal como lo ha venido haciendo Emol a través de EmolTV.
Si bien entre ambos casos hay una sutil diferencia, El Mercurio creó la marca Emol, mientras que La Tercera está en el mundo digital con su misma marca.
En todo caso, la amenaza del mundo digital está más presente que nunca para los medios impresos, y como tal, hemos sido testigos en los últimos días de los cierres de ediciones impresas del emblemático The Christian Science Monitor y de la revista PC Magazine.
Atraer a los lectores del futuro
En mi experiencia de más de doce años de trabajo en
periódicos, he visto cómo los mismos directores de los medios han frenado el
crecimiento de sus propias áreas editoriales en Internet, limitándose a ser una reproducción plana del periódico impreso para que el website no compita a su
propia edición impresa.
Probablemente esto no es demasiado visible para las audiencias, pero basta con ser un lector -o quizás debo decir auditor a esta altura- un poco agudo para darse cuenta de que hay contenidos y tecnologías como el Papel Digital, que son bastante básicas.
Es entendible que las áreas editoriales no estén adaptadas porque muchos de sus profesionales han estado por años trabajando para un tipo de medio.
El profesor Ramón Salaverría de la Universidad de Navarra mostró en España, hace poco más de un mes, su visión del futuro en donde el video será claramente protagonista. Esto contrasta con la postura de algunos sindicatos de medios escritos chilenos, los que han amenzado con irse a huelga si es que les piden hacer una trabajo distinto a escribir.
Para que un diario sobreviva, una de las estrategias
básicas es atraer a los lectores del futuro. Desde hace décadas los diarios
han invertido millones de dólares en programas para la educación, tratando de
crear branding y hábito de lectura en niños y adolescentes.
Pero, ¿se puede tapar el sol con un dedo?
Los lectores del futuro, digamos del año 2015 o del
2020, ¿cuánto tiempo dedicarán a los diarios impresos y cuánto a versiones
digitales en los múltiples dispositivos que existen y que ni imaginamos habrá
para esos años, los que seguramente tendrán el soporte de una red mundial de WiFi
(inalámbrica) como la que están construyendo empresas como Fon?
Por lo tanto, las pregunta son: ¿se debe aguantar mientras se
pueda?; ¿se puede detener lo inexorable?; ¿o deben los diarios ser pioneros e invertir para tomar las riendas de su propio futuro y ser parte activa en la
creación de nuevos modelos de negocio que permitan generar ingresos a sus
accionistas y dar un producto de calidad a sus lectores?
Sin saber qué hacer
Lógicamente, la tarea no es fácil, pero una cosa es
mirar el futuro que viene como una ola y otra cosa es intentar surfearla
y montarse en ella de manera de aprovechar su energía.
Hasta ahora los diarios no han sabido qué hacer. No
sienten al lector como un cliente a satisfacer, sino como alguien que debe
adaptarse al periódico que se le entrega cada día. En este mundo actual, en que
todos luchan por atraer, retener y captar clientes, ¿están los diarios en
posición de darse el lujo de apenas escuchar a sus lectores/clientes?
Las empresas periodísticas se encuentran ante el
mismo dilema desde hace más de 60 años, pero ahora la fuerza de la competencia
y de la concentración parece ser aún superior a la de las décadas anteriores.
Nadie puede saber cómo será la evolución de este mercado, pero lo que sí está
claro es que el panorama ha cambiado sin ninguna posibilidad de vuelta atrás.
Basta ver la cantidad de nuevas opciones que tienen las audiencias para
informarse en un día normal.
Por ejemplo, en una ciudad como Madrid, los medios
de transporte se han visto repletos de medios gratuitos. Tanto en el
Metro como en los autobuses las personas son bombardeadas por una variedad de
diarios gratuitos, y no solo generalistas, ya que se han añadido medios segmentados como diarios deportivos, de
propiedades, para inmigrantes de América Latina, etc. A esto hay que agregar la presencia de televisores en los andenes, los diarios
gratuitos vespertinos y una gran cantidad de nuevos medios que compiten por el
tiempo de las audiencias.
A todo lo anterior, se añade el avance arrollador de
Internet, cuyos brazos alcanzan cada día a más personas, y que seguramente
tendrá un salto exponencial cuando aparezcan en el mercado los largamente
esperados computadores de 100 dólares.
Quizás, en el futuro, en vez de hablar de crisis en
los medios, habrá que recordar a los medios que alguna vez existieron y que ya
no están más.
Si los accionistas de diarios quieren evitar este
negro futuro, quizás deberían prestar más atención a las nuevas
tendencias. Uno de los posibles escenarios está aquí a su disposición...
Las empresas periodísticas no podrán decir que no
fueron advertidas...
Branding: Corresponde a las acciones de marketing orientadas a la creación y desarrollo de marcas.
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